Hispano Suiza es una marca única, nacida hace más de un siglo, consiguió situarse a la altura de nombres de primer nivel como Rolls-Royce y, tras un letargo de muchas décadas, ha vuelto a la vida por la puerta grande. Te contamos 5 frikadas de Hispano Suiza que nadie conoce.

Su pasado está repleto de anécdotas y datos reseñables, mientras que su presente y futuro, con un hiperdeportivo eléctrico como el Hispano Suiza Carmen, parece prometedor y apunta a devolver a la entidad el lustre perdido.

Un fabricante polivalente

Hispano Suiza ha sido conocido siempre por sus coches de lujo, tendencia que ha retomado en su resurgir desde 2019, pero lo cierto es que en la atropellada historia de la marca ésta ha fabricado muchos otros tipos de productos.

Ya desde 1913 comenzó el estudio para crear motores para la aviación, resultando en un bloque V8 que utilizaba aluminio para ser más ligero y cuyo éxito fue fulgurante: llegaron a recibirse 50.000 pedidos que obligaron a la marca a vender licencias a fabricantes de otros países.

También fabricó camiones (como el T66G), aviones (como el HS-42), trolebuses y hasta un cañón militar, el T-404 DE 20M/M

Además, fue la compañía que fabricó en España el primer automóvil de seis cilindros, en 1907, que contaba con una peculiar configuración de tres bloques de dos cilindros.

El origen de la cigüeña

Cada marca tiene un logo que la identifica, algunas lo cambian con el tiempo, otras lo mantienen durante toda su historia, como es el caso de Hispano Suiza y la cigüeña.

La primera vez que hizo acto de aparición fue en 1919, en la presentación del H6B en el Salón de Ginebra de aquel año, y su uso se debe a un homenaje al piloto francés Georges Guynemer, integrante de una escuadrilla que utilizaba al animal como identificador en sus aviones de combate.

Seat fue quien le “dio la puntilla”

La historia de Hispano Suiza no fue sencilla, con una trayectoria bastante atropellada a la que la situación existente tanto en Europa como en España no le ayudó nada.

Aunque Alfonso XIII era un apasionado de los coches, la competición y la marca, lo cierto es que no ayudó mucho a la compañía: hizo que se abriera una fábrica en Guadalajara que estuvo lejos de ser exitosa, no puso aranceles para proteger a la marca y tampoco puso unas condiciones favorables para el sector.