La crisis por la escasez de los microchips está pegando (y muy duro) al sector de la automoción. La situación es más o menos global y aunque hay marcas que más o menos han esquivado la bala, como Toyota, hasta ellas está sufriendo ciertos problemas al respecto: uno de sus modelos tiene una lista de espera de 4 años.

Se trata del Toyota Land Cruiser, concretamente del Land Cruiser 300 y, aunque el dato es de lo más llamativo, no sorprende del todo porque ya en septiembre del año pasado la firma nipona anunció que la escasez de semiconductores había afectado particularmente a la nueva generación del todoterreno.

A esto se suma que ha tenido un éxito inesperado: el fabricante esperaba una producción anual de 5.000 unidades para el mercado japonés, y durante las dos primeras que ha estado a la venta ya se han acumulado 21.000 pedidos.

Toyota Land Cruiser

Como es lógico, la demanda es demasiado alta y, al menos por el momento, Toyota no tiene la capacidad de alterar sus líneas de montaje y fabricación para adaptarlas a ella. Sin embargo, ha declarado que intentará hacer todo lo que esté en su mano acortar esa espera.

En una declaración en su web japonesa ha anunciado que “nos disculpamos sinceramente por el hecho de que el Land Cruiser ha sido muy bien recibido no solo en Japón sino también en todo el mundo, y se espera que se tarde mucho tiempo en entregarlo después de recibir un pedido”.

Y sentenciaba que “el plazo de entrega para realizar pedidos a partir de ahora puede ser de unos 4 años. Haremos todo lo posible para acortar el tiempo de entrega de nuestros clientes y agradecemos su comprensión».

Aunque no se haga referencia directa a ello, entendemos que los problemas con las entregas no se limitarán solo al mercado japonés y que los retrasos también afectarán al resto de los países donde se comercializa el modelo.

Mario Herráez

Alternativa coche de ocasión!!