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Sabes dónde se fabrica tu coche? Te sacamos de dudas

El mundo del automóvil es un mundo globalizado en el que operan grandes grupos multinacionales con intereses en todos los grandes mercados regionales del planeta. Los diferentes grupos tienen plantas de producción en casi todos los continentes, entre otras cosas para producir localmente, lo que les ahorra gastos de transporte y, en muchos casos, aranceles a la hora de comercializar sus productos en esos mercados. Es más, en muchos casos adaptan las gamas de modelos a los mercados concretos en función de las normativas de cada uno pero también de los gustos y de las posibilidades adquisitivas de los clientes.

 

Dentro de las macro-organizaciones de cada uno de los grupos, la planificación industrial es una de las prioridades. La producción de un modelo en una u otra planta no depende sólo de que se vaya a comercializar en un determinado mercado sino de otros aspectos como la plataforma utilizada, las cargas de trabajo de cada fábrica (las fábricas compiten entre sí para la adjudicación de modelos), la planificación de la misma y los costes de producción. En este sentido, los modelos de menor tamaño o más sencillos, que dejan un margen de beneficio por unidad menor, suelen fabricarse en países con unos costes de producción más bajos.

En definitiva, que no todos los coches de las marcas de un país concreto se fabrican en ese país y para muestra, dos cifras: en España se comercializan coches de marcas de 13 países diferentes: Alemania, Corea del Sur, España, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, India, Italia, Japón, República Checa, Rumanía, Rusia y Suecia pero, sin embargo, nuestro mercado acoge coches fabricados en 29 países diferentes (los citados más Argentina, Austria, Bélgica, Canadá, Eslovaquia, Eslovenia, Finlandia, Holanda, Hungría, Marruecos, México, Polonia, Portugal, Serbia, Tailandia y Turquía).

 

Carlos Gohsn, Presidente del Grupo Renault y el Rey de Marruecos, Mohammed VI durante la visita de la planta de Dacia en Tánger de donde nos llegan los Lodgy y Dokker de la marca rumana.

A continuación os explicamos dónde se fabrican los diferentes modelos del mercado y veréis que muchas veces decir que uno tiene un coche alemán, japonés, americano e, incluso, español, no acaba de ser cierto del todo. En cualquier caso, y para evitar malentendidos y apriorismos, quiero dejar muy claro que las marcas establecen unos niveles estándar de calidad para todos los productos que venden en un mercado concreto (y que varían en función del mercado pero no del origen del producto) y que todos sus productos respetan escrupulosamente. Quiero decir con ello que, independientemente del lugar donde se fabrique, el producto de una misma marca tiene la calidad exigida por el fabricante.

 

 

Alemanes que no lo son tanto

 

 

El Audi TT Roadster se fabrica, junto al cupé, al A3 Sedan y al A3 Cabrio en una planta de la marca alemana en Hungría.

Empezamos con las marcas alemanas cuyos productos no son todos alemanes, ni mucho menos. Los Audi, por ejemplo, lo son casi todos pero si os compráis un A1 conduciréis un coche belga, los A3 Cabrio y TT son de origen húngaro, el Q3 se fabrica en Martorell, en la planta de Seat y el Q7 es originario de Bratislava, en Eslovaquia.

 

BMW es otra marca que presume de su origen alemán y, de hecho, la mayoría de su producción sale de sus fábricas de Munich, Ratisbona, Dingolfing, Regensburg y Leipzig (en esta última se producen los eléctricos) pero si os compráis un X3, un X4, un X5 o un X6 debéis saber que son coches que vienen de Spartanburg, ciudad de los Estados Unidos.

BMW y Mercedes suelen calcar sus estrategias y, por lo tanto, no resulta nada extraño que en los concesionarios de la marca de la estrella encontremos también modelos "Made in USA". En este caso hablamos de los GLE y GLS. El resto no son todos alemanes ni mucho menos. Si optáis por un Clase B o un CLA conduciréis un coche húngaro, el Clase G se fabrica en Austria y en el caso del Clase A y debido a la demanda existente, puede llegar tanto de la planta alemana de Rastatt como de una fábrica localizada en Uusikaupunki, en Finlandia.

 

El Opel Cabrio nos llega desde Polonia junto al resto de la gama Astra

Por lo que respecta a las marcas generalistas germanas, Opel, fiel a la mundialización característica de la galaxia General Motors llena sus concesionarios con coches coreanos (Karl), alemanes (Adam, Corsa, Zafira e Insignia), españoles (Meriva y Mokka X salen de la planta de Figueruelas, en Zaragoza), polacos (Astra y Cabrio) e incluso turcos ya que el comercial Combo se fabrica ahí junto a su primo, el Fiat Doblò.

 

Ford, que aún siendo americana, tiene su sede europea en Alemania, ha trasladado la producción de sus modelos de más empaque (Mondeo, S-Max, Galaxy y Kuga) a la planta de Valencia, en nuestro país. El resto tienen orígenes muy distintos. El pequeño Ka es polaco, el Ka+ llega de la India, el Fiesta es alemán como los Focus y C-Max, el B-Max y el EcoSport se fabrican en Craiova (Rumanía) y tanto el Mustang como el Edge llegan del otro lado del charco. El primero es estadounidense y el segundo canadiense.

Y Volkswagen debería traducir su lema de "Das Auto" como mínimo al eslovaco (Up!), al portugués (Sharan y Scirocco se fabrican al sur de Lisboa) y, sobre todo al español y no tan solo por el hecho de que todos los Polo sean pamplonicas sino porque el Amarok llega de Argentina y los Bettle más que escarabajo deberían llamarse cucaracha por su origen mexicano. Por cierto, que los barcos que traen el Beetle a Europa nos traen también el Jetta. El resto de la gama sí es Made in Deutschland.

Para el final, otras dos marcas alemanas que trabajan en polos opuestos. Todos los Porsche se producen en Alemania y ninguno de los Smart nace allí. El Fortwo es francés (cerca de la frontera con Alemania, eso sí) y el Forfour es esloveno ya que comparte la planta de Novo Mesto con su hermano, el Renault Twingo.

 

Franceses e italianos sólo de boquilla

 

 

Esta chica que trabaja en la zona de control de calidad de la cadena de producción del Renault Mégane es española y vive en Palencia.

Las marcas francesas son muy dadas a repartir el origen de sus modelos. Empecemos por Citroën. El C1 es checo, el C3 Picasso eslovaco, el Nemo Turco, el Berlingo y el C4 Picasso tienen un marcado acento gallego ya que nacen en Vigo y el C4 Cactus exhibe su desenfadado origen madrileño. Finalmente, el C4 Aircross tiene los ojos rasgados ya que lo fabrica Mitsubishi en Mizushima. Franceses en la gama son el C4, el C5, el C3 y sí, el e-Méhari. Ah, y todos los DS, que reivindican el lujo a la francesa y, al menos, cumplen con su origen a rajatabla.

 

En Peugeot pasa lo mismo. El 108 es checo, algunos 208, eslovacos (no todos), el Bipper es turco, el Partner gallego y el resto franceses. Y Renault también reparte mucho juego entre sus diferentes fábricas de Europa. El Twingo, como ya hemos comentado, es esloveno, la versión SW del Clio se fabrica en Turquía junto al Mégane SW y al Sedan mientras que en España se fabrican el Captur, en Valladolid, y el Mégane 5 puertas y el Kadjar, que nacen en Palencia. El cambio de estrategia de la marca ha eliminado los modelos coreanos (Koléos y Latitude).

Los italianos son algo más fieles a su país y, por ejemplo, todos los Alfa Romeo, los Maserati, los Lamborghini y los Ferrari se fabrican en el país de la pasta. No es el caso de los Fiat. El modelo más emblemático de la marca, el 500, se produce en Polonia y el 500L sale de la antigua fábrica de Zastava en Belgrado (Serbia). Panda, Punto y 500X sí son italianos pero el Qubo, el Doblò y, sobre todo, el Tipo, se fabrican en Turquía y hay un Fiat Made in Japan; el 124 Spider de cuya producción se encarga Mazda en Hiroshima.

 

¿Y los asiáticos?

 

 

Prácticamente todos los Nissan de gran volumen que se venden en nuestro mercado nacen en la planta de Sunderland, en Gran Bretaña, donde además se fabrican algunos Infiniti.

Explicar que uno tiene un coche japonés o un coche coreano puede no ser cierto del todo. Veamos. Las únicas marcas que pueden presumir de fabricar todos sus productos en el país del sol naciente son Mazda, Lexus y Subaru. Mitsubishi está muy cerca pero el Space Star rompe la norma al llegar de Tailandia. Y el resto son multiculturales. Fijaros.

 

Nissan fabrica el Micra en la India (el que aún se vende ya que el nuevo será francés), Note, Juke, Qashqai y Leaf, sus coches de volumen, llegan de la planta británica de Sunderland y el Pulsar, el Navara y el NV 200 se producen en Barcelona. Japoneses, lo que se dice japoneses son sólo los deportivos 370Z y GT-R y, por alguna extraña razón, el X-Trail. Su marca filial de lujo, Infiniti, fabrica todos sus modelos en Japón salvo los Q30 y QX30, británicos como sus primos de Nissan.

En Toyota pasa algo parecido. El Aygo es de nacionalidad checa, el Yaris en francés y Auris y Avensis son británicos como el nuevo CH-R mientras que el Verso se fabrica en Turquía. Del país de origen de la marca llegan los Prius y Prius+, el RAV 4, el Land Cruiser y el GT86 aunque éste lo fabrica Subaru. Por lo que respecta a Honda, el pequeño Jazz es el único modelo 100% japonés ya que el Civic y el CR-V son británicos, el HR-V mexicano y el NSX, si tenemos la suerte de que llegue alguno, aterrizará desde Marysville, en Estados Unidos.

Finalmente, Suzuki sólo fabrica en Japón el Jimny que en tiempos (si os compráis uno de segunda mano podría ser de esos) era andaluz de Linares. El Swift, el S-Cross y el Vitara nos llegan de Hungría, el Celerio de Tailandia y Baleno e Ignis de la India. 

 

Esta es la planta de Zilina en Eslovaquia, propiedad de Kia y donde se fabrican buena parte de los modelos de la marca además del Hyundai Tucson.

Y no creais que los coreanos son todos de ojos rasgados. Salvo Ssangyong que sí fabrica todos sus productos en Corea, el resto los reparte. Kia produce el Venga, el Cee'd y el Sportage en Zilina (Eslovaquia) y el resto de sus modelos en Corea mientras que Hyundai importa el i10 i el i20 de su planta de Turquía, el Tucson de la mencionada planta eslovaca del Grupo y los ix20 e i30 de Novosice, en la República Checa. El resto (Ioniq, i40, Veloster y Santa Fe en el caso de Hyundai y Picanto, Rio, Soul, Carens, Optima, Niro y Sorento en el de Kia) sí son coreanos.

 

El resto de marcas son bastante fieles a sus orígenes. Jaguar y Land Rover, por ejemplo, aunque tengan capital indio, producen todos sus coches en las islas británicas (la planta de Eslovaquia todavía no está construida) y lo mismo sucede con Aston Martin, Lotus, Bentley, McLaren o Rolls-Royce. No así en el caso de Mini ya que por temas de capacidad en su planta de Oxford ha subcontratado la producción de los Mini de 5 puertas y Cabrio a Nedcar, una empresa holandesa y los Paceman y Countryman se fabrican en Graz, en Austria.

Nos quedan los Jeep, americanos todos salvo el Renegade, que es italiano, Dacia, que fabrica el grueso de su producción en Rumanía salvo el Dokker y el Lodgy, que son marroquís de Tánger, Skoda, que produce todos su modelos en la República Checa salvo el Citigo, originario de la vecina Eslovaquia y Volvo, cuyos V40, S60, V60 y XC60 son belgas y los modelos de la serie 90 suecos.

 

Seat sólo fabrica el Ibiza y el León en su planta de Martorell donde además, produce el Q3 para Audi. En el futuro, producirá la nueva generación del A1.

¿Y Seat? La marca española fabrica en Martorell sus productos de más volumen, el Ibiza y el León pero el resto llegan de fuera de nuestras fronteras. El Toledo y el Ateca se fabrican en la República Checa aunque en plantas distintas, el Mii es Eslovaco como sus primos Up y Citigo y, finalmente, el Alhambra es portugués ya que sale de la planta de Palmela en nuestro vecino del oeste.

Joan Dalmau

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