Opinión, ¿vuelve a tener más sentido comprar un coche diésel?

Hace un año asistimos a un hecho insólito, ver cómo el precio del diésel superaba al de la gasolina. Esto llevó a muchos a pensar que ya no tenía ningún sentido comprar un coche diésel.

Sin embargo, todo volvió a la normalidad el pasado mes de febrero, cuando el diésel volvió a ser más barato y, desde entonces, la diferencia de precio no ha dejado de crecer a favor de aquel. ¿Vuelve a tener sentido comprar un coche diésel?

La respuesta a esta cuestión es a la vez simple y compleja. En realidad, a pesar de la variedad de sistemas de propulsión existentes en el mercado actualmente y de la confusión que ello provoca en los usuarios, la opción del diésel sigue siendo la más interesante para aquellos que hagan muchos kilómetros al año.

Exceptuando el periodo en el que el litro de gasóleo estuvo más caro que el de gasolina (pero fue algo coyuntural), el diésel siempre se ha caracterizado por ser más barato y eficiente, lo cual hizo que durante muchos años fuese la tecnología favorita de la mayoría de los conductores.

Así que, si te encuentras en ese grupo de conductores muy ‘ruteros’, no lo dudes: cómprate un coche diésel, ya que siguen disfrutando del coste por kilómetro más bajo del mercado.

Ahora bien, desde hace años existe una especie de campaña en contra del diésel, como si este combustible fuera el principal responsable del cambio climático, cuando es, precisamente, el motor de combustión que menos contamina, gracias a todo el arsenal tecnológico dedicado a reducir las emisiones contaminantes.

El escándalo de las emisiones de Volkswagen destapado en 2015 fue el detonante de esta demonización hacia una tecnología que, hasta entonces era considerada la mejor y la más eficiente. Y fue a partir de entonces cuando la industria del automóvil pisó el acelerador de la electrificación, impulsada por las autoridades europeas.

A partir de entonces, las ventas de coches diésel no han hecho más que bajar, lo cual ha obligado a muchas marcas a reducir su oferta de propulsores movidos por gasóleo o, incluso, eliminarla. Ya hay muchos modelos en el mercado que no ofrecen una opción diésel, algo impensable, al menos, en Europa hace unos años.

La razón por la que Porsche ya no ofrece ningún coche diésel

Ahora, los coches híbridos ocupan el lugar en el mercado que antes correspondía los coches diésel. En 2022, la cuota de híbridos fue del 30%, aproximadamente, entre híbridos convencionales, enchufables y microhíbridos. En cambio, los vehículos diésel alcanzaron poco más del 17%. Es evidente el cambio de tendencia.

Buena parte de la culpa de esta situación está en la entrada en vigor de las Zonas de Bajas Emisiones el pasado 1 de enero, obligatorias en los municipios de más de 50.000 habitantes, en cumplimiento con la Ley de Cambio Climático aprobada en 2021.

Estas áreas vetan el tráfico a los vehículos más contaminantes, que se corresponden con aquellos que no entran en el etiquetado de la DGT. De momento, todos los coches diésel y de gasolina con etiqueta B y C sí pueden acceder, pero tienen un futuro incierto, ya que no se descarta que las restricciones aumenten en los próximos años.

Esto es lo que está obligando a muchos usuarios a plantearse la compra de un coche provisto de etiqueta ECO o CERO de la DGT, un híbrido, por ejemplo, para evitar problemas en el futuro. Pero es algo que no sólo afecta a los coches diésel, sino también a los de gasolina.

¿Vuelve a tener más sentido comprar un coche diésel?

motor diesel volkswagen

Volviendo a la pregunta inicial: ¿vuelve a tener más sentido comprar un coche diésel? Pues tiene sentido si vas a hacer un buen número de kilómetros al año, como hemos dicho antes. En cambio, si no vas a hacer muchos kilómetros y el principal uso va a ser por ciudad, entonces no conviene.

Los motivos son, por un lado, que no amortizarás la diferencia de precio de un coche diésel con respecto a otro de gasolina equivalente. Además, requieren más mantenimiento y más caro.

Y, por otro lado, los coches diésel modernos son incompatibles con la conducción en ciudad, debido a toda la tecnología que incluyen para reducir las emisiones, como la válvula EGR, el filtro antipartículas y el catalizador con AdBlue.

Si se abusa de una conducción urbana, llega un momento en que esos sistemas se obstruyen y dan lugar a la aparición de averías. Por ejemplo, el filtro se encarga de retener las partículas más nocivas que salen del motor.

En ciudad, el motor genera más partículas y, por tanto, el filtro se llena antes, hasta que llega un momento en que ya no puede más y se obstruye, devolviendo las partículas al motor, lo que puede provocar un problema serio. Por eso se recomienda de vez en cuando circular por carretera a una velocidad alta y constante durante unos minutos para limpiar el filtro antipartículas con el calor que genera la mecánica.

Por otra parte, hay algo que no podemos olvidar: cuanta más tecnología haya presente en una mecánica, más susceptible será de sufrir una avería. Con esto no quiero decir que un motor diésel moderno no sea fiable, pero lo es menos que una mecánica que sea mucho más simple.

Para moverse por ciudad y, teniendo en cuenta la existencia de las ZBE, lo más recomendable es un híbrido, no sólo por la etiqueta ECO, sino también porque el consumo es realmente bajo, mientras que en carretera gastan menos que uno de gasolina pero más que un diésel.

En conclusión, la compra de un coche diésel tiene sentido si haces mucha carretera y autovía por todo lo que he dicho antes. Si no es así, es mejor pensar en un coche de gasolina o algún híbrido, dependiendo de la economía de cada uno.

Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no tienen por qué coincidir necesaria o exactamente con la posición de Axel Springer o Auto Bild España.

Álvaro Escobar

946 361 960

Horario de atención telefónica

  • Lunes a Jueves

    09:00 a 14:00, 15:30 a 18:00

  • Viernes

    09:00 a 14:00, 16:00 a 18:00

Serrano 93, 3ª planta 28006
Madrid

Pol. El Campillo edif Meatza 2ª planta 48500
Gallarta (Bizkaia)

© Atlántica Garantía